{"id":3610,"date":"2016-04-01T21:15:23","date_gmt":"2016-04-02T02:15:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.daveomeara.com\/home\/?p=3610"},"modified":"2017-10-26T20:24:24","modified_gmt":"2017-10-27T01:24:24","slug":"dos-obras-violencia-distante-y-conflicto-resuelto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/3610\/","title":{"rendered":"Dos Obras: Violencia distante y conflicto resuelto"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"http:\/\/www.daveomeara.com\/home\/2016\/04\/10\/two-plays-distant-violence-and-conflict-resolved\/\">Read in English.<\/a><\/em><\/p>\n<p>En el mundo digital con sus millones de copias baratas, el teatro, en general, se ha convertido en &mdash;o se ha vuelto&mdash; &nbsp;&nbsp;una cosa muy cara: &nbsp;cuando nos divierten seres humanos en vivo, en lugar de reproducciones o difusiones digitales, el presupuesto es inevitablemente m&aacute;s alto. As&iacute; que un boleto para una funci&oacute;n del teatro tambi&eacute;n ha sido convertido en un art&iacute;culo de lujo, un s&iacute;mbolo del prestigio: al comprar este boleto, uno compra el trabajo caro de artistas con habilidades ins&oacute;litas, y al asistir a la funci&oacute;n, uno se congrega con otra gente con la misma capacidad financiera, con quien cada persona puede mostrar, una a otra, su propio gran gusto. Es una tendencia general, no una regla absoluta, pero es la situaci&oacute;n desafortunada del teatro como producto consumidor en el mercado libre en competencia con videos virales. Sin embargo, hay excepciones.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.daveomeara.com\/home\/2016\/04\/10\/two-plays-distant-violence-and-conflict-resolved\/festa_sala_seki_sana\/\" rel=\"attachment wp-att-3620\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"348\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Festa_Sala_Seki_Sana.jpg?resize=600%2C348\" alt=\"Festa_Sala_Seki_Sana\" class=\"alignnone size-full wp-image-3620 img-fluid\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Festa_Sala_Seki_Sana.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Festa_Sala_Seki_Sana.jpg?resize=300%2C174&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un grupo grande de excepciones se pod&iacute;an encontrar en <em>Festa, Festival de Teatro Alternativo en Bogot&aacute;<\/em>, que tuvo lugar entre 12 y 27 de marzo. Las obras en este festival no son productos consumidores de alto precio, y no simplemente porque los boletos son baratos: de hecho estas obras podr&iacute;an ser lo contrario de los s&iacute;mbolos de prestigio. Asistir a una de estas obras (despu&eacute;s de esperar en la fila larga que crece, cada noche, informalmente y con cortes&iacute;a, serpenteando por los patios de las viejas casas coloniales que funcionan como salas de espera para los teatros de Candelaria) no es una oportunidad para mostrar la capacidad de comprar el trabajo de los otros. Es una oportunidad, en contraste, para compartir: la audiencia comparte la atenci&oacute;n y la disponibilidad de aprender e imaginar; los artistas del teatro comparten sus habilidades y sus indagaciones de lo que es importante en el mundo.<\/p>\n<p>Vi 9 obras de <em>Festa <\/em>este marzo, y todas eran originales, creativas, y bien asistidas (<em>tetiadas<\/em>, como se dice en Colombia, <em>llenas hasta las tetas<\/em>). Dos obras destacan como ejemplos de <em>conversaciones entre los artistas y la audiencia sobre lo que es importante<\/em>. Estas obras, que vi durante un largo fin de semana, me llevaron en un viaje de la violencia pol&iacute;tica al conflicto &iacute;ntimo, de la necesidad de recordar a la posibilidad de resolver.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>La Memoria de las ollas o caligraf&iacute;as de la Orfandad<\/strong><strong><br \/><\/strong>La Mosca Negra (Medell&iacute;n)<\/p>\n<p>En <em>La Memoria de las ollas o caligraf&iacute;as de la Orfandad <\/em>del grupo La Mosca Negra de Medell&iacute;n, algo importante se necesita recordar, se necesita tomar forma, se necesitan nuevas met&aacute;foras para que el p&uacute;blico pueda enfrentarlo y aceptarlo. &Eacute;sta es una &eacute;poca de asesinato, crueldad, y p&eacute;rdida devastadora: La Violencia de 1948 a 1958 (m&aacute;s o menos), la guerra civil entre los dos partidos principales del gobierno de Colombia, los Conservadores y los Liberales, un episodio en que la competencia pol&iacute;tica, las rivalidades de las elecciones y el clientelismo, metastatizaron en el horror de violencia extendida. Esta obra, sin embargo, no se trata las causas de La Violencia sino los efectos.<\/p>\n<p>La figura central de la obra es una mujer enmascarada, vestida en un traje de gordo, pero el efecto no es c&oacute;mico sino inc&oacute;modo y un poco grotesco. La met&aacute;fora bovina es ineludible: su cuerpo es pesado con alimentaci&oacute;n, como si fuera una vaca que deba ser orde&ntilde;ada. A pesar de su carga, ella baila constantemente, y a veces habla directamente a la audiencia, dici&eacute;ndonos lo que ha pasado a familias, campos, aldeas. Entendimos que ella es una mujer quien ha perdido a sus hijos. Ella est&aacute; acompa&ntilde;ada por dos m&uacute;sicos, hombres enmascarados, uno que toca la guitarra y canta canciones tradicionales, el otro que genera sonidos experimentales de las ollas de una cocina campesina. La obra es una serie de poemas: poemas en palabras, poemas en danza, poemas en sonido, poemas que han encontrado melod&iacute;as y se convirtieron en cantos. A la larga, la mujer suelta su carga: de sus pechos engordados fluyen ma&iacute;z y arroz, semillas que cubren la escena. Al fin ella descubre peque&ntilde;as sillas en el suelo (un poco de tierra en la escena casi vac&iacute;a), al parecer todo lo que permanece de una vida familiar. Con aire de gravedad ella arregla las sillas en frente de la escena. Entendimos que ella no es solamente una mujer, es la tierra colombiana, f&eacute;rtil pero desgarrada.<\/p>\n<p>En la llamada a escena, la mujer, sin m&aacute;scara pero todav&iacute;a llevando su traje inc&oacute;modo, se ve avergonzada por el aplauso. No demuestra la alegr&iacute;a de &eacute;xito teatral sino la tristeza de una gu&iacute;a por un lugar tr&aacute;gico. Despu&eacute;s de la funci&oacute;n, nadie impide la audiencia vagar por la escena, ahora cubierta con ma&iacute;z y arroz. No hay problema; no hay acomodadores o vigilantes preocupados; la audiencia vaga tranquilamente, se&ntilde;alando, mirando, hablando en voces bajas: como si la escena fuera un sitio arqueol&oacute;gico, un lugar sant&iacute;simo, mereciendo respeto y memoria.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.daveomeara.com\/home\/2016\/04\/10\/two-plays-distant-violence-and-conflict-resolved\/las_ollas_las_sillas\/\" rel=\"attachment wp-att-3621\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"338\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Las_Ollas_Las_Sillas.jpg?resize=600%2C338\" alt=\"Las_Ollas_Las_Sillas\" class=\"alignnone size-full wp-image-3621 img-fluid\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Las_Ollas_Las_Sillas.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Las_Ollas_Las_Sillas.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>El Otro Animal <\/strong><strong><br \/><\/strong>VB Ingenier&iacute;a Teatral (Bogot&aacute;)<\/p>\n<p>A la entrada a la caja negra, el espacio de actuaci&oacute;n en el Teatro la Candelaria, la audiencia pasa dos actores ya est&aacute;n puestos en la escena grande pero casi vac&iacute;a: un hombre y una mujer, vestidos de blanco, ropa elegante pero floja y suelta, bien adaptada al movimiento. Mientras tomamos nuestros asientos, ellos se quedan fijos en lados opuestos de la escena, relacionados por su ropa pero separados por su comportamiento. &Eacute;l est&aacute; bebiendo, y en realidad se ve bastante borracho; ella est&aacute; amasando masa, con una furia silenciosa. Vamos a ver una pareja en una relaci&oacute;n con mucho conflicto.<\/p>\n<p>Tan pronto como la audiencia est&aacute; sentada (nunca una tarea f&aacute;cil durante Festa, en que <em>agotada <\/em>es un concepto aproximado y negociable), el conflicto toma forma. Es m&aacute;s o menos el conflicto que uno esperar&iacute;a: el conflicto &iacute;ntimo entre mujer y hombre: ella est&aacute; enojada con &eacute;l, &eacute;l est&aacute; aburrido; &eacute;l quiere una relaci&oacute;n con una mujer m&aacute;s joven. La obra tiene la estructura de una composici&oacute;n musical, y esta disputa es el tema inaugural. Al escuchar el deseo del hombre de salir, la mujer explota en movimiento, una danza punk de rab&iacute;a con masa tirada y escupida, un baile no bonito pero muy expresivo. As&iacute; las transformaciones empiezan. Ella se convierte en la doctora psic&oacute;loga reprobadora de &eacute;l; &eacute;l se convierte en el terapista manipulativo de ella; ambos hablan directamente a la audiencia, diciendo que esto es teatro y ambos preguntan &iquest;si esto es teatro, quien soy yo? &iquest;Otro animal? Ellos corren, bailan y cambian su ropa, siempre con colores coordinados &#8211;de blanco a rojo, de rojo a morado, de morado a azul. Las palabras de la pelea inicial son repetidas, en &oacute;rdenes diferentes, de bocas diferentes, con emociones diferentes. Ellos son una pareja con mucho conflicto, pero tambi&eacute;n con una conexi&oacute;n muy profunda.<\/p>\n<p>Durante su camino fren&eacute;tico ambos hacen cada t&eacute;cnica disponible al teatro a peque&ntilde;o presupuesto, incluso trucos de magia. Al principio, estos trucos funcionan solamente como met&aacute;foras, bromas de teatro experimental que usan las formas de magia no para asombrar o maravillar, sino para mostrar las almas de los personajes: el hombre abre una caja despu&eacute;s de otra caja anidada previa, para descubrir en la &uacute;ltima, la m&aacute;s peque&ntilde;a, voces de su vida; la mujer empuja largas cadenas de su boca, que le dan asco y son obviamente met&aacute;foras de sus palabras odiosas. Pero en la &uacute;ltima escena, vestidos de azul irisado, ellos al fin hacen juntos un truco de magia verdadera: un truco que funciona no solamente para &nbsp;mostrar sus almas, pero adem&aacute;s reparte los placeres sencillos de sorpresa y deleite a la audiencia. Ponen la cadena negra, extra&iacute;da de la boca de la mujer, en una olla, la arden en llamas y la tapan. Un momento despu&eacute;s, cuando destapan la olla, encuentran &nbsp;una paloma blanca &nbsp;viva. Este truco encanta la audiencia &#8211;despu&eacute;s de mirar esta pareja peleando como bestias por una hora, es una alegr&iacute;a verlos haciendo algo juntos para nuestro placer, y para s&iacute; mismos tambi&eacute;n. Por el momento, este truco resuelve todos los conflictos de su relaci&oacute;n y da j&uacute;bilo a la audiencia. Solamente por el momento, sin duda, pero en el teatro, el punto final es lo mismo que la eternidad.<\/p>\n<p><iframe src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ZsTvRPT-5DQ\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Read in English. 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