{"id":6655,"date":"2022-02-22T09:26:38","date_gmt":"2022-02-22T15:26:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/?p=6655"},"modified":"2022-10-19T10:16:55","modified_gmt":"2022-10-19T15:16:55","slug":"la-novela-sin-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/6655\/","title":{"rendered":"La novela sin ficci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><a href=\"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/6638\/\" data-type=\"post\" data-id=\"6638\">Read in English<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"el-impostor-por-javier-cercas-literatura-random-house-barcelona-2014\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.amazon.com\/El-impostor-Spanish-Javier-Cercas-ebook\/dp\/B00OQSW3PC\/\" target=\"_blank\"><strong>El Impostor<\/strong><\/a><strong>, por Javier Cercas<br>Literatura Random House, Barcelona 20144<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un catal\u00e1n que escribe en castellano, Javier Cercas es novelista que se someti\u00f3, para este libro, a una regla especial: <em>El Impostor<\/em> ser\u00eda una \u00abnovela sin ficci\u00f3n\u00bb.&nbsp; Es una idea interesante: no se trata de una <em>obra period\u00edstica<\/em> que utiliza las t\u00e9cnicas narrativas de la ficci\u00f3n, sino de una <em>novela <\/em>en la que el autor se ha privado de una herramienta esencial, podr\u00eda decirse que la herramienta definitoria de su oficio: la licencia para inventar, para elucubrar cosas, para ajustar los detalles del mundo narrativo sin otra raz\u00f3n que la de hacer un cuento mejor. \u00bfPor qu\u00e9 limitarse tanto? Porque su principal sujeto, Enric Marco Battle, era un impostor, un mentiroso empedernido, que ya hab\u00eda inventado una historia vital tan llena de falsedades que Cercas lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que su deber como narrador era descubrir la inc\u00f3moda verdad que se escond\u00eda tras los relatos inventados por Marco.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"197\" height=\"200\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/image3.png?resize=197%2C200&#038;ssl=1\" alt=\"Enric Marco Battle recibiendo la Creu de Sant Jordi, 2001. Retirada 2005\" class=\"wp-image-6640 img-fluid\"\/><figcaption>Enric Marco Battle recibiendo la Creu de Sant Jordi, 2001.\nRetirada 2005<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas nuevas reglas \u2014decir s\u00f3lo la verdad, no inventar nunca las cosas, encontrar los hechos detr\u00e1s de las mentiras\u2014 parecen haber sido una carga para Cercas, que comparte abiertamente (y quiz\u00e1s excesivamente) con el lector. A lo largo de <em>El impostor<\/em>, Cercas pasa p\u00e1gina tras p\u00e1gina reflexionando sobre las diferencias entre lo real y lo ficticio, as\u00ed como cavilando sobre su propia val\u00eda como escritor y sus propias motivaciones para contar esta historia.&nbsp;Tambi\u00e9n se preocupa sin fin por la \u00e9tica de la relaci\u00f3n entre el autor y el personaje principal, la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n seduc\u00eda a qui\u00e9n: Enric Marco, su deshonrado antih\u00e9roe, era un estafador encantador, y aunque Cercas se resist\u00eda a los juegos manipuladores del impostor, tuvo que preguntarse si su propio papel podr\u00eda convertirse en uno de traici\u00f3n. Como entrevistador, Cercas se esforz\u00f3 por construir una especie de amistad con Marco, sabiendo muy bien que si escribiera el mejor libro que pod\u00eda escribir \u2014el que ten\u00eda el relato m\u00e1s dram\u00e1tico y el an\u00e1lisis m\u00e1s penetrante\u2014 podr\u00eda, al publicarse, destrozar al hombre y a su familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay tantas nimiedades metanarrativas que a veces parece que el propio Javier Cercas se ha convertido en el protagonista, que el lema de <em>El impostor<\/em> podr\u00eda ser: <em>un novelista de mediana edad supera una crisis de identidad profesional escribiendo un libro sobre un impostor<\/em>. Sin embargo, en \u00faltima instancia, Javier Cercas, como personaje y como autor, consigue en gran medida su prop\u00f3sito: encuentra los hechos detr\u00e1s de las mentiras, escribe un libro fascinante&nbsp;que relata la triste y turbadora historia de Enric Marco Battle, un hombre en\u00e9rgico, inteligente y carism\u00e1tico que deseaba desesperadamente ser el protagonista de un cuento mejor que lo que realmente vivi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enric Marco resulta ser un tipo corriente que vivi\u00f3 tiempos ca\u00f3ticos y que se enfrent\u00f3 a una adversidad extraordinaria desde el principio de su vida. Los hechos verificables de su vida, descubiertos por Cercas, incluyen:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Su nacimiento en un manicomio, donde su madre, diagnosticada de esquizofrenia, hab\u00eda sido abandonada.<\/li><li>Su infancia con parientes.&nbsp;<\/li><li>Su labor, durante su adolescencia, en una f\u00e1brica que fue gestionada seg\u00fan los principios&nbsp; anarcosindicalistas en Barcelona.&nbsp;&nbsp;<\/li><li>Su incorporaci\u00f3n como muchacho de quince a\u00f1os en el ej\u00e9rcito de la Rep\u00fablica.&nbsp;<\/li><li>Su presencia al borde de algunas batallas.&nbsp;<\/li><li>Su regreso pasivo a Barcelona despu\u00e9s de la victoria de los falangistas.&nbsp;<\/li><li>Su trabajo como mec\u00e1nico.&nbsp;<\/li><li>Su \u00e9xito por varios a\u00f1os evitando el reclutamiento de las fuerzas armadas de la dictadura.&nbsp;<\/li><li>Su decisi\u00f3n, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando al final estaba enfrente del prospecto inmediato de servicio en los marineros espa\u00f1oles, de tomar un puesto en una f\u00e1brica en Alemania, en el apoyo voluntario del esfuerzo b\u00e9lico Nazi.<\/li><li>Su detenci\u00f3n en Alemania, posiblemente por jactarse de sus acciones durante la Guerra Civil espa\u00f1ola. (Los Nazis no pod\u00edan distinguir \u2014o no ten\u00edan ning\u00fan deseo de distinguir\u2014 entre los anarquistas y los comunistas.)&nbsp;<\/li><li>Su estancia de algunos meses en una c\u00e1rcel cotidiana en Alemania.&nbsp;<\/li><li>Su liberaci\u00f3n inexplicable (o <em>inexplicada<\/em>) de la c\u00e1rcel.&nbsp;<\/li><li>Su regreso a Espa\u00f1a justo antes del fin de la guerra.&nbsp;<\/li><li>Su trabajo, despu\u00e9s de la guerra, como mec\u00e1nico otra vez.&nbsp;<\/li><li>Sus matrimonios \u2014o sea m\u00e1s exacto\u2014&nbsp; su h\u00e1bito de encontrar una nueva mujer, adoptar a su familia y conseguir ser adoptado por su familia, s\u00f3lo para dejarlos a todos de repente.&nbsp;<\/li><li>Su breve carrera en los 50 como comerciante viajero, vestido en traje y corbata, frecuentando clubes nocturnos y gastando dinero con prostitutas.&nbsp;<\/li><li>Su detenci\u00f3n por robo a su empleador para pagar las deudas de esta vida.&nbsp;<\/li><li>Su regreso a la clase obrera despu\u00e9s de la c\u00e1rcel, esta vez en un nuevo barrio, con una nueva mujer y una nueva familia adoptiva.&nbsp;<\/li><li>Su vida tranquila en los 60.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los primeros a\u00f1os de los 70, durante los \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura franquista, Marco se ve\u00eda en el centro de un corrillo de admiradores j\u00f3venes, estudiantes universitarios quienes lo consideraban como un aut\u00e9ntico intelectual de la clase obrera.&nbsp; Les dej\u00f3 creer que era un socio de la resistencia a\u00fan activa, un hombre que siempre se apresuraba a reuniones secretas de las cuales \u00e9l no pod\u00eda decir ni p\u00edo y que de hecho nunca se realizaron.&nbsp; Despu\u00e9s de la muerte de Franco, entre el comienzo de una nueva \u00e9poca en Espa\u00f1a, subi\u00f3 r\u00e1pidamente al liderazgo del CNT, el sindicato anarcosindicalista reci\u00e9n re-legalizado, su ascensi\u00f3n ayudado por la fama, entre los j\u00f3venes, como un partidario que hab\u00eda seguido operando en Espa\u00f1a durante las d\u00e9cadas de peligro mortal, a diferencia de la gran mayor\u00eda de los activistas de CNT, quienes hab\u00edan estado esperando en Francia el fin del Franquismo.&nbsp; Hoy, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=g8NmDwcsXt0&amp;t=242s\">hay videos en YouTube<\/a> de Marco dando discursos a miles de sindicalistas en una plaza de Barcelona, pero su trayectoria como jefe no durar\u00eda:&nbsp; pronto perder\u00eda su posici\u00f3n en una lucha interna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tard\u00f3 mucho hasta que encontr\u00f3 una nueva salida para sus talentos y energ\u00eda. Con una nueva esposa y una familia joven, se vio un hombre retirado con ni\u00f1os en edad escolar, y le sac\u00f3 jugo a la situaci\u00f3n en la <em>Federaci\u00f3n de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Catalu\u00f1a<\/em> (FAPAC). A muchos colaboradores con la asociaci\u00f3n les quedaba la impresi\u00f3n de que Marco era el presidente (o algo as\u00ed), aunque en verdad era m\u00e1s bien solo un hombre jubilado con mucho tiempo libre, un voluntario sin puesto, el tipo que asum\u00eda todas las tareas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los 60 hasta los 90, las mentiras de Enric Marco hab\u00edan sido as\u00ed: una exageraci\u00f3n ac\u00e1, una sugerencia de algo importante all\u00e1: enga\u00f1os peque\u00f1\u00edsimos que en general eran nada comparados con lo bueno que hac\u00eda. Su paso por la c\u00e1rcel en los a\u00f1os 50, que podr\u00eda haberle tachado de poco fiable, era un secreto privado, desconocido para sus amigos y familiares actuales, casi como si nunca hubiera ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1999, con sus hijas crecidas y su papel en FAPAC terminado, viaj\u00f3 a Alemania. All\u00ed se enter\u00f3 de lo poco que permanec\u00eda de su estancia durante la guerra: ni la f\u00e1brica donde hab\u00eda trabajado, ni la c\u00e1rcel donde hab\u00eda estado recluido. Luego, en una visita tur\u00edstica al campo de concentraci\u00f3n en Flossenburg&nbsp; \u2014un campo en que hab\u00edan internados pocos espa\u00f1oles\u2014 mir\u00f3 un nombre en una lista, lo identific\u00f3 como el suyo, y achac\u00f3 la diferencia de varias letras por la mala destreza de los Nazis al escribir espa\u00f1ol. Desde este momento, empez\u00f3 a construir una nueva historia personal, una m\u00e1s adecuada para su apetito por el protagonismo, una que mezclar\u00eda detalles de su detenci\u00f3n en una c\u00e1rcel com\u00fan de Aleman\u00eda con im\u00e1genes y escenas prestadas de pel\u00edculas y libros sobre el Holocausto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al poco tiempo, Marco estaba aplicando sus energ\u00edas y su carisma en una nueva organizaci\u00f3n, la<em> Amical de Mauthausen<\/em>, un conjunto de espa\u00f1oles que hab\u00edan sobrevivido a la deportaci\u00f3n a los campos nazis, especialmente al de Mauthausen, en Austria. A diferencia del campo de Flossenburg, Mauthausen se hab\u00eda llenado de espa\u00f1oles, republicanos que hab\u00edan luchado en la resistencia francesa y fueron capturados tras la ca\u00edda de Francia.&nbsp; Cuando Marco se uni\u00f3 a la <em>Amical<\/em>, la mayor\u00eda de los otros miembros ten\u00edan unos 90 a\u00f1os, mientras que \u00e9l mismo era una d\u00e9cada m\u00e1s joven, y mucho m\u00e1s en\u00e9rgico. R\u00e1pidamente ascendi\u00f3 a una posici\u00f3n de liderazgo. En los a\u00f1os siguientes, Enric Marco recibir\u00eda toda la atenci\u00f3n que deseaba: premios, art\u00edculos, reuniones con pol\u00edticos y ceremonias solemnes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los focos siguieron brillando hasta 2005, cuando un historiador public\u00f3 su descubrimiento de que Marco nunca hab\u00eda estado en el campo de Flossenburg, salvo como turista, y su fama estall\u00f3 de repente en esc\u00e1ndalo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una idea interesante: no se trata de una obra period\u00edstica que utiliza las t\u00e9cnicas narrativas de la ficci\u00f3n, sino de una novela en la que el autor se ha privado de una herramienta esencial, podr\u00eda decirse que la herramienta definitoria de su oficio: la licencia para inventar, para elucubrar cosas, para ajustar los detalles del mundo narrativo sin otra raz\u00f3n que la de hacer un cuento mejor. \u00bfPor qu\u00e9 limitarse tanto?  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/6655\/\" title=\"Permanent Link to: La novela sin ficci\u00f3n\">&rarr;Read&nbsp;more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6626,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","episode_type":"audio","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[52],"tags":[],"series":[81],"class_list":["post-6655","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-es","series-tres-impostores-catalanes"],"episode_featured_image":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tres_impostores-e1677001142241.jpg","episode_player_image":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/plugins\/seriously-simple-podcasting\/assets\/images\/no-album-art.png","download_link":"","player_link":"","audio_player":false,"episode_data":{"playerMode":"dark","subscribeUrls":[],"rssFeedUrl":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/feed\/podcast\/tres-impostores-catalanes","embedCode":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ent0G7tF4a\"><a href=\"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/6655\/\">La novela sin ficci\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/6655\/embed\/#?secret=ent0G7tF4a\" width=\"500\" height=\"350\" title=\"&#8220;La novela sin ficci\u00f3n&#8221; &#8212; David Brendan O&#039;Meara\" data-secret=\"ent0G7tF4a\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.daveomeara.com\/home\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tres_impostores-e1677001142241.jpg?fit=150%2C199&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3g01V-1Jl","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6655","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6655"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6655\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7114,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6655\/revisions\/7114"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6626"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6655"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6655"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6655"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.daveomeara.com\/home\/wp-json\/wp\/v2\/series?post=6655"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}